Descubre el Land Cruiser KXR
 
Bienvenidos al Blog de la expedición que dará la vuelta al mundo en un Toyota KXR. Somos José Luis Feliu, Alfonso Negrón y Daniel Landaj. A través de este diario, queremos compartir contigo nuestras vivencias y experiencias en este emocionante viaje. ¡Únete a nuestra aventura!
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Reportaje publicado en El País sobre la expedición.
12
Oct
2006
La Gran Travesia I

Eran las seis de la tarde. Para salir de Moscú tardamos varias horas, casi tres en recorrer apenas cuarenta kilómetros. Libres, al fin de los embotellamientos de Moscú avanzamos ligeros hacia nuestro primer objetivo. Este se encontraba a más de 800 Km.: Kazán. Demasiados kilómetros para avanzar con velocidad por esas carreteras y llegar de un tirón.

 

Viajar de noche implica pasar a ciegas por campos y ciudades. Resulta difícil. Tenemos la sensación de perdernos muchas cosas. Pero no queda otro remedio si queremos llegar en un tiempo razonable a nuestro destino. Muchas veces nos quedamos con la miel en los labios. De esta forma contemplamos embelesados la silueta del famoso Monasterio de Vladimir, Patrimonio de la Humanidad y uno de los más bellos de Rusia.

 

También dejamos atrás el enorme cinturón industrial de Nizni Nobgorod. Es una ciudad con cientos de chimeneas despidiendo columnas de humo denso que impregnan la atmósfera de malos olores. Allí se concentran industrias de refinado de petróleo, fábricas de automóviles, textilerías, etc.

 

De madrugada nos venció el cansancio y no quedó más remedio que matar el sueño en una cuneta a unos cien kilómetros de nuestro destino.

 

Por la mañana entre parada y parada para filmar hablamos (o nos comunicarnos con señas) con Dimitri, que además nos vendió unas manzanas pequeñas a pié de carretera.

 

Unas horas después entrábamos en Kazán.

 

Esta ciudad a orillas del Volga es la capital cultural de los tártaros. Su Universidad es famosa en Rusia. En ella estudiaron personajes ilustres como el escritor León Tolstói o el político Lenin. Los habitantes de esta ciudad conservan hoy su centro histórico con mimo. Destaca sobremanera su Kremlin que actualmente sigue vivo como centro político y cultural. Se alza en esta ciudadela una torre de ladrillos muy especial, es la torre Shémbique, símbolo de la ciudad.

 

Nos llevó más de ocho horas terminar los trabajos de filmación. Salimos de Kazán al atardecer y no sin dificultades. Los arrabales de las grandes ciudades de Rusia son pobres. El estado de abandono de sus calles pone en dificultades a todos los vehículos, incluso a los “todo terreno”. Sus gentes viven en unas condiciones miserables. Parecen no tener ninguna esperanza de poder cambiar sus vidas. En las tabernas se reúnen ociosos docenas de hombres para gastar sus pocos recursos en beber sin medida el famoso Vodka. El aspecto de estos hombres es duro, son de carácter hosco. Algunos tienen toda la dentadura de oro, lo que acentúa su aspecto hostil.

 

El KXR llama la atención de tal manera que, inevitablemente, nos provoca sentimientos de pudor y también de inquietud. Paramos a preguntar en una de estas tabernas. En unos minutos un ejército de curiosos se agolpaba a nuestro alrededor. Todos hablaban a la vez tratando de imponer su razón para indicarnos el camino de salida. Sólo entendemos la palabra “priama”, que significa derecho. Pudimos salir con más intuición que otra cosa hacia a la carretera que conduce a los Urales.

 

De nuevo más de mil kilómetros hasta llegar a nuestro siguiente destino: Yecaterimburgo. Dormimos unas horas en Ufá para retomar el camino al atardecer.

 

Dejamos atrás las dachas miserables de innumerables ciudades pequeñas y continuamos la travesía por unas carreteras infernales. Pronto la orografía comenzó a transformarse. Pasamos de las llanuras esteparias a las carreteras accidentadas de los Montes Urales.

 

Eran aproximadamente las cinco de la tarde. En el lugar del camino que marca la separación entre el continente Europeo y Asiático se eleva una pequeña capilla ortodoxa consagrada a San Jacobo. Paramos para verla, fotografiarla y filmarla. Este es un punto de inflexión en nuestro viaje. Era emocionante abandonar Europa por carretera. No podíamos pasar por alto este lugar de cualquier manera. Y justo en este punto, al intentar continuar el viaje, nos encontramos con una rueda pinchada. Inolvidable…

 

¡Ea!, a cambiarla. Un tornillo grueso se hincó a mala idea en la rueda trasera derecha del Land Cruiser. Después del cambio, que Alfonso aprovechó para filmar, continuamos.

 

Durante el resto de la travesía nevó pesadamente. Por vez primera el termómetro del KXR marcaba temperaturas bajo cero. (un verano comparado con lo que se nos echaría encima días después). Luego se cernió sobre nosotros una niebla tan espesa que no  permitía ver a seis metros del coche.

 

Más accidentes, camiones con las ruedas ardiendo, otros despeñados y la policía, acechando cada pocos kilómetros. Para ellos la curiosidad por nosotros era irresistible. Papeles, -“niet paniemá”, (no entiendo…)”, papeles, papeles, papeles. Hasta mostrar el salvoconducto de nuestro embajador y listo.

 

Llegamos de madrugada a Yecaterimburgo. Esto es otra cosa. Conserva esta ciudad cierto aire de elegancia de la época zarista. Debió poseer aires parisinos con sus bulevares y sus palacios. Sin embargo el destino marcó tristemente la fama de Yecaterimburgo con una sangrienta tragedia. Fue aquí donde el Zar Nicolás II  y toda su familia fueron brutalmente asesinados por los bolcheviques en 1918.

 

La casa Ypatiev, lugar del crimen fue demolida en 1977 por orden del entonces gobernador de la provincia Boris Yeltsin. En su lugar, y a instancias del que fuera primer presidente de la nueva Federación Rusa, se levanta la iglesia llamada “Iglesia en la Sangre”. Hoy es lugar de peregrinación para numerosos rusos nostálgicos del antiguo régimen. Comprobamos que son legión.

 

Hicimos un alto. Por primera vez desde que salimos de Moscú nos acomodamos en un hotel. Destrozados por la dureza de la primera etapa, pudimos descansar un poco, pero sin olvidar que no habíamos recorrido ni la mitad del camino.

Imágenes: [ Imagen ] [ Imagen ] 
 | Comentarios( 5 ) |  Hacer comentario | 
lulan dijo... 5 Nov 2006 09:22 h.
Impresionante..., las fotos, las vivencias, los comentarios.... Una envidia (¿sana?) empieza a corroerme...y eso que todavía no habéis llegado a las zonas que más me gustan de vuestro viaje.... Mucha suerte... os sigo.
evinha dijo... 8 Nov 2006 12:23 h.
Esto quién lo escribe, Feliú?? Madre mía, madre mía, qué stress de viaje...
evinha dijo... 8 Nov 2006 16:23 h.
qué bueno lo de la rueda pinchada!! jajaja! Así que Alfonso grabando, eh? jajajaja!
botador dijo... 13 Nov 2006 17:57 h.
Hola José Luis. Me alegro que todo vaya tan bien. Aqui estamos lalo y yo pendientes de como va la cosa. Un abrazo fuerte y animo Jesús
raulmoro dijo... 16 Nov 2006 13:18 h.
Sigo desde Argentina este viaje con mucho interes por el amigo Alfonso. Mucha suerte.